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Ya podéis tirar a la basura el Modelo de la FED para valorar las Bolsas.

fed model

Creo que fue en 1997 en una intervención ante el Congreso, cuando Alan Greenspan, por entonces todopoderoso presidente de la FED, popularizó el denominado Modelo de la FED para justificar la valoración de las Bolsas. El concepto o la idea que subyace en el denominado FED Model es que el valor actual de una acción es el de sus futuros flujos de caja descontados por el interés libre de riesgo (bonos del tesoro de los EEUU a 10 años).

La relación que se establece entre valor de la Bolsa y rentabilidad de los bonos queda clara, a menor rentabilidad de los bonos mayor valor de las Bolsas. Al ser opciones de inversión competitivas para los inversores, a menor rentabilidad de los bonos los inversores deberían optar por la mayor rentabilidad de las acciones.

Cómo podéis observar en el gráfico que os hemos adjuntado el modelo funcionó relativamente bien en la década de los 80 y 90, el ratio Beneficio/Precio de las Bolsas (E/P), línea azul del gráfico, y la rentabilidad de los bonos del Tesoro a 10 años (10YT), línea roja en el gráfico, evolucionaron de forma acompasada.

Sin embargo desde hace unos 12 años, parece que el modelo de la FED ha dejado de funcionar. Fue justo después de la burbuja inmobiliaria, que por primera vez en muchos años y de forma sostenida la rentablidad de las acciones (Earnings/Price) está superando claramente y de forma sostenida la rentabilidad de los bonos a 10 años y además la brecha se va ampliando con el paso del tiempo.

Es decir la caída de los tipos de interés de los bonos no ha venido acompañada por un incremento en el precio de las acciones para que las rentabilidades de ambos activos se equilibren. El modelo de la FED se ha roto.

En este punto es donde aparece la perversidad de la intervención de los Bancos Centrales que artificialmente están reduciendo a mínimos la rentabilidad de los Bonos del Tesoro a 10 años. En el fondo está forzando a los inversores a invertir en activos de riesgo, empujándolos a crear burbujas de activos.

En el gráfico inicial que os hemos puesto, parece que la elección actual entre bonos y acciones tendría que ser bastante clara. Los inversores puestos a elegir deberían invertir en acciones, ya que pocas veces en la historia reciente en los últimos 50 años la rentabilidad de las acciones había sido tan superior a la rentabilidad de los bonos. Según esta relación hoy el S&P500 estaría claramente infravalorado.

Sin embargo démosle un vistazo a este otro gráfico. El que compara la evolución de la rentabilidad por dividendos del S&P500 y la rentabilidad de los bonos a 10 años.

rentabilidad dividendos

En rojo tenéis la rentabilidad de los bonos a 10 años, en azul la rentabilidad por dividendos del S&P500. Por primera vez en mucho mucho tiempo, la rentabilidad por dividendos del S&P500 supera la rentabilidad de los bonos a 10 años. En teoría esto debería colocar a la inversión en acciones como una alternativa de inversión clara sobre la renta fija “sin riesgo”. Sin embargo que la rentabilidad por dividendo de las acciones esté por encima de la rentabilidad de los bonos a 10 años no tiene porque significar que las acciones estén necesariamente infravaloradas.

Así por ejemplo en 2012 la rentabilidad media por dividendos de las acciones que componen el S&P500 estaba en el 2,1%, cuando la media histórica de los últimos 50 años ha sido del 3,1%.

Desde hace 12 años, los Banqueros Centrales nos han metido a los inversores en un universo desconocido, un universo de burbujas irracionales que intenta convencer a los inversores de riquezas que son puros espejismos.

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1 comentario

  1.    Responder

    No es tanto lo “barata” de la bolsa, es lo “caro” del bono a 10 años. Precio inflado por cierto por la misma FED…


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